“Estamos atrasadas cien años con respecto al fútbol masculino”

Macarena Sánchez, ex jugadora de UAI Urquiza, habló del progreso del profesionalismo en el fútbol femenino durante su conferencia en Eter. También dió su opinión con respecto a Tapia y sus perspectivas a futuro.

Maca Sánchez en su presentación con la camiseta de San Lorenzo. Cuenta oficial de Twitter: @macasanchezj

Los inicios de su lucha por los derechos laborales de las futbolistas

Hace a penas tres meses, era una más de las tantas jugadoras del torneo argentino, entrenándose y jugando los fines de semana de forma “amateur”, aunque recibía un pago «en negro». Pero el 5 de enero de éste año todo cambió, cuando el club en el que jugaba decidió desvincularla, lo cuál la dejaba sin la posibilidad de competir al menos hasta agosto. A partir de ese momento, “Maca” Sanchez inició una cruzada para que se reconozca a ella y a todas las futbolistas como “Trabajadoras del deporte” como sucede con los hombres. Y si bien afirmó que “tuve ofertas para jugar en el exterior, decidí quedarme a pelearla por el bien común”.

El nuevo fútbol femenino profesional

Si bien celebró el anuncio del presidente de la AFA de la profesionalización, no le gustó el modo por el cual fue anunciado: “Sentí que Tapia se colgó las medallas de un logro que no fue de ellos”. Y que la idea es tener los mismos derechos de los hombres pero con diferencias, ya que no quiere que “se vuelva sólo un negocio” como la Superliga. De todas formas avisó que falta mucho para crecer y trabajar, tanto en lo institucional como en lo cultural para que el deporte sea popular: “Lo más difícil no es pelear con la AFA o con los clubes sino con la sociedad”.

Para terminar, contó que está contenta con la difusión que consiguió su reclamo y que la prensa fue muy “respetuosa y responsable” con el mensaje. Y que más allá de que es consciente de su papel como referente, tiene bien claro que quiere hacer en el futuro: “Yo quiero seguir jugando al fútbol, por eso empezó todo”.

Autor: Matias Mariano da Piedad.

Multimedia: Pablo Carranza.

Editor: Patricio Scheller.